Cáritas Diocesana de Canarias constata la cronificación de las situaciones de precariedad

Cáritas Diocesana de Canarias (que desarrolla su acción en la provincia de Las Palmas) atendió a lo largo del 2015 a un total de 11.498 personas de forma directa, lo que significa, si contamos con sus familias, que la acción de Cáritas ha incidido en unas 35.000 personas.

Así se aseguró hoy jueves, 26 de mayo, durante la presentación de la Memoria Institucional 2015, en la que estuvieron presentes el Obispo de la Diócesis de Canarias, Monseñor Francisco Cases y el director de Cáritas Diocesana de Canarias, D. Gonzalo Marrero. Estos datos reflejan la difícil situación de la exclusión social en nuestro archipiélago, en donde un 28,5% de la población vive bajo el umbral de la pobreza, según la última Encuesta de Condiciones de Vida (ECV).

Monseñor Don Francisco Cases, apuntó a que «aunque se anuncie el fin de la crisis económica, existen sectores de la sociedad que no sienten una mejoría de su situación.» También aludió al peligro de una «globalización de la indiferencia» ante la cronificación de la pobreza y explicó que tanto el Papa Francisco como la Doctrina Social de la Iglesia han planteado la necesidad de un cambio de modelo que promueva mayor justicia e igualdad entre las personas.

En toda Canarias, Cáritas atendió a 19.207 personas de forma directa durante el año 2015 (lo que implica una incidencia en más de 50.000 personas).

La mayoría de las personas atendidas son mujeres (60,5%) y a medida que se acerca la edad del fin de la vida laboral se dan situaciones de mayor vulnerabilidad. Las personas de entre 40 y 69 años representan más del 50% de los beneficiarios de la acción de Cáritas.  Si sumamos que la gran mayoría se encuentra en situación de desempleo (un 81%) y que las oportunidades de trabajo para las personas mayores de 50 años son escasas, encontramos situaciones en las que se torna muy complicada la salida de la exclusión social. Es por ello, que la Institución, advierte una cronificación de las situaciones de pobreza.

Tal y como apuntó Marrero, la precarización de los derechos se está generalizando. Existen colectivos que históricamente han padecido y sufrido mucho más la precariedad (migrantes, mujeres, jóvenes, tercera edad…). Sin embargo, hoy es una realidad que esta precariedad, de distintas formas y con distintos condicionantes, afecta de forma progresiva a la generalidad de la población.

La precarización del derecho al trabajo, a una vivienda digna o las limitaciones a la universalidad del derecho a la salud, explica que algunas de las atenciones más demandadas en Cáritas estén relacionadas con la orientación laboral (1.750 personas demandaron este tipo de atención); la atención a personas sin hogar (1.608 personas atendidas); el pago de alquileres y suministros (5,8%) y el pago de medicamentos (3,5% de los beneficiarios). Las ayudas relacionadas con la alimentación (tanto en especie como a través de ayudas económicas) fueron las más demandadas, por casi un 70% de las personas que se acercaron a Cáritas.

Uno de los graves peligros que estamos viviendo es esta normalización de la precariedad. El que más de un tercio de la población canaria se encuentre en riesgo de pobreza y exclusión social comienza a ser parte de nuestra estructura social. En Cáritas se ha venido atendiendo de forma constante a más de10.000 personas anuales, lo que indica que existe un sector de población que permanece en situación de pobreza y exclusión social.

Además, en línea con las conclusiones recogidas en el último informe FOESSA sobre Transmisión Intergeneracional de la Pobreza (abril 2016), factores como el nivel de estudios, la ocupación laboral o el nivel de renta son responsables de que la pobreza se herede. Es por ello que las familias con menores a su cargo (el 42% de las familias que se atendieron en 2015) cuentan con un mayor riesgo de permanecer en una situación de exclusión social. Por ello, el director de Cáritas Canarias mostró su preocupación porque exista una espiral de pobreza que imposibilite a las personas y familias a las que acompañamos, aspirar a la mejora de sus condiciones de vida.

Por otro lado, Gonzalo Marrero apuntó a la necesidad de adoptar medidas de mayor alcance sobre la protección social y prestar una atención especial a la mejora del acceso a la vivienda.

En la rueda de prensa también se destacó la importancia del trabajo que realizan las 1.297 personas voluntarias de la entidad en la provincia de Las Palmas. El Obispo de la Diócesis de Canarias, destacó «la solidaridad de los canarios».

Finalmente, desde Cáritas se hace un llamamiento a la participación en la “Marcha por los Derechos”, un gesto de denuncia y concienciación que tendrá lugar mañana VIERNES 27.  La marcha saldrá de la Plaza de las Ranas a las 18.00 horas, recorrerá la Calle Triana y terminará con la lectura de un manifiesto en el Parque San Telmo.

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