Acompañando a mujeres en situación de prostitución: el Centro Lugo

El Centro Lugo es el proyecto de Cáritas Diocesana de Canarias destinado al acompañamiento y la intervención con mujeres en situación de prostitución y víctimas de trata con fines de explotación sexual.

Desde su fundación en 1988, el Centro Lugo ha sido testigo de numerosos cambios en las situaciones de prostitución. Los perfiles de las mujeres a las que se atiende y las condiciones en las que éstas tienen que ejercer la prostitución han variado desde la década de los ochenta. Se ha pasado de una prostitución ejercida principalmente por mujeres españolas con fuertes problemáticas sociales y familiares unidas al consumo de sustancias adictivas, a una prostitución ejercida en un muy alto porcentaje por mujeres extranjeras, más jóvenes, y en muchos casos en situación de explotación y relación con redes criminales. Es así como ha aparecido el fenómeno de la trata de seres humanos con fines de explotación sexual y desde el Centro Lugo se ha tenido que aprender a conocer estas situaciones e intervenir en ellas.

Las dimensiones de la prostitución en España son complejas; se trata de una realidad opaca y en constante cambio. Carece de regulación general, y de ahí que se quede en una actividad alegal.

Las personas en el centro de la intervención

Aunque aparezcan nuevas realidades y retos, Cáritas siempre ha desarrollado su trabajo partiendo de que el acompañamiento es el eje central de la intervención que desarrolla.

Cáritas apuesta por situar a la persona y su dignidad en el centro de su acción. En materia de prostitución el objetivo primordial de los proyectos de Cáritas es siempre la mejora de las condiciones de vida de las mujeres en contexto de prostitución y de las víctimas de trata, acompañándolas en sus procesos personales hacia una opción de vida libre y autónoma, y en el respeto de su voluntad y de sus derechos.

La visión de Cáritas sobre la prostitución

Históricamente, la prostitución femenina solo puede analizarse desde la perspectiva de la desigualdad entre hombres y mujeres. Se basa en una construcción en la que a las mujeres se las posiciona del lado de la subordinación, como consecuencia de su supuesta inferioridad.

Es un tema delicado y complejo, en el que entran en juego muchos factores, como la exclusión, la explotación, el mercado y el poder. Implica la utilización de la mujer como mercancía, en una relación de desigualdad en la que, a cambio de dinero, se vulnera el derecho a la libertad, a la igualdad, a la integridad física y psíquica de la persona, a la salud y, en muchas ocasiones, a la propia vida.

La visión de Cáritas al respecto, relaciona estrechamente este fenómeno con la exclusión social, la pobreza, la violación de derechos humanos, la violencia, la desigualdad y la invisibilidad. Una sociedad madura y consciente, compuesta por hombres y mujeres en situación de igualdad de oportunidades, y con el respeto a la dignidad humana por encima de cualquier otra cosa, es una sociedad donde no hay necesidad de ejercer la prostitución ni de consumirla.

Siendo una sociedad madura y consciente la que va hacer posible la desaparición o la reducción del fenómeno de la prostitución, de manera global habría que dedicar importantes esfuerzos a la construcción de un nuevo marco de relaciones entre hombres y mujeres, basado en la educación por la igualdad, y un nuevo sistema económico justo y sostenible, basado en la justicia social.

El perfil de las mujeres atendidas en el Centro Lugo

El perfil de la persona que ejerce prostitución ha variado mucho y sigue modificándose. Un 71% de las mujeres atendidas tiene edades comprendidas entre los 29 y 39 años, y en muchos casos con algún menor a su cargo. También es importante destacar el incremento de mujeres que proceden de los Países del Este y Latinoamérica y que generalmente dejan atrás en sus países de origen situaciones de pobreza, exclusión, discriminación e incluso violencia. Además, presentan carencias de tipo social, cultural, laboral y familiar, e incluso en muchas ocasiones sufren situaciones de falta de satisfacción de las necesidades básicas. En su mayoría, las mujeres que se atiende en el Centro no poseen buenas redes de apoyo y, otras las tiene en proceso de construcción.

En los últimos años, también se ha observado un notable incremento de mujeres víctimas de redes organizadas. Según fuentes de la Policía Nacional, el 90% de las mujeres que ejercen la prostitución son víctimas de trata con fines de explotación sexual. Estas redes buscan víctimas de escasos recursos, a las que muchas veces engañan prometiendo un empleo y mejores condiciones de vida. Las víctimas de trata de personas viven una vida marcada por el abuso y son mantenidas en la esclavitud a través de una combinación de miedo, intimidación y control psicológico y de movimiento.

Cómo se trabaja en el Centro Lugo

Desde Centro Lugo se intenta que la mujer en contexto de prostitución tome conciencia de su situación y afronte su propia realidad, acompañándola a lo largo de un proceso no exento de obstáculos. En el caso de las mujeres víctimas de trata, es importante identificar a las víctimas para poder trabajar en la garantía de sus derechos y apoyarlas en la recuperación de su proyecto vital, partiendo de sus potencialidades.

No siempre es fácil que las mujeres en situación de prostitución se acerquen a un recurso como el Centro Lugo. Por eso, para salir al encuentro de estas personas, son importantes el trabajo de calle y las visitas a los clubs y pisos. Se intenta estar presente y conectado con el territorio, para acompañar los procesos de cada persona en sus idas y vueltas, en sus propias decisiones, simplemente estando junto a ellas.

Más allá del trabajo con las personas, para Cáritas es fundamental la denuncia profética de las situaciones de exclusión e injusticia que viven a diario estas mujeres. Desde el Centro Lugo se procura observar y analizar la realidad de la prostitución para poder afinar el trabajo de  intervención y fomentar la sensibilización social sobre este tema.

Imágenes: Lucia Teixeira

Introduzca el importe a donar sin decimales.