Así fue el I Encuentro de Familias organizado por Cáritas

«La familia es para los creyentes una experiencia de camino, una aventura rica en sorpresas, pero abierta sobre todo a la gran sorpresa de Dios, que viene siempre de modo nuevo a nuestra vida«. (Papa Francisco)

El pasado sábado 27 de junio se celebró, teniendo como sede la Villa Mariana de Teror, el I Encuentro de Familias, organizado por el Área de Familia de Cáritas Diocesana de Canarias. Unos 400 participantes en los que se incluían personas acompañadas en los 32 del proyectos del Área de Familia, voluntariado y técnicos, pudieron disfrutar de un espacio de encuentro y diversión, en el que celebrar la posibilidad de aportar y compartir juntos.

El compromiso fue grande ya que, si bien es verdad que otros años desde el área se han celebrado encuentros (mujer, infancia, mayores…), esta es la primera vez que el Área de Familia se ha planteado el gran reto de organizar un encuentro conjunto, en el que participar y estar representados todos los colectivos con los que se trabaja desde el área, a modo de Encuentro Comunitario.

Destacamos, como aspecto fundamental, la labor e implicación del voluntariado en la organización del encuentro. Así, toda la logística del mismo fue elaborada a través de una comisión, especialmente creada para el encuentro, y conformada por dos representantes de cada colectivo. De este modo se pudo lograr que fueran los propios grupos los que organizaran la tarea, asumiendo cada uno una parte de la organización, repartiendo así los espacios de participación y disfrute.

La jornada comenzó con la acogida a los grupos de infancia y mujer (las personas mayores se incorporarían más tarde) en la Plaza de Sintes, que llegaron de diferentes puntos de la geografía isleña. Tras la acogida y tentempié de desayuno, se pudo disfrutar de la gymkana familiar “Conociendo Teror”, que se desarrolló por todo el casco antiguo del pueblo, a la que seguiría un taller de risoterapia en familia. El ambiente festivo incluso provocó la participación espontánea de la Banda de Gran Canaria, que se hallaba por Teror, y que se unió a la fiesta durante un rato amenizándonos con su música.

Tras pasar un buen rato, se disfrutó de un merecido descanso, acompañado del almuerzo con una deliciosa paella, tortillas de papas y refrescos para sofocar el calor. Después,  comenzaron a llegar las personas mayores acompañadas desde los proyectos de Apoyo Familiar, junto con sus familiares y voluntariado, que fueron acogidos por los presentes. A las 16:00, se iniciaron las actividades de la tarde, dando comienzo con una oración compartida, en la basílica, donde oramos por las familias, celebrando vida, camino compartido y comunidad. A ella le siguió una gala en la que pudimos disfrutar de una breve representación del buen hacer de los 32 grupos que conforman el área, como punto de cierre del proceso de trabajo previo de cada uno de ellos durante los meses anteriores: canciones, vídeos, poesías, pase de modelos y … ¡mucha alegría!

Antes de finalizar, pudimos compartir una merienda, compuesta de chocolate con churros y de los dulces que aportaron de forma espontánea los participantes. Este espacio fue amenizado por la parranda Nuestra Señora del Pino para realizar la foto final y la despedida.

Del equipo técnico del Área de Familia:

“Estamos muy agradecidos por esta oportunidad de compartir y disfrutar juntos; y convencidos de que el año que viene repetiríamos.

Para nosotros, el principal éxito de del día fue el número de personas participantes, que desbordó todas nuestras previsiones iniciales. Y, sobre todo, la calidad de la participación, resultado del trabajo de acompañamiento de los procesos participativos, del empoderamiento, del  liderazgo propio y del protagonismo de las personas que acuden a los proyectos- y sus familias- realizado por el voluntariado acompañante.

Por nuestra parte, sólo queda agradecer a todas las personas que han hecho posible este gran reto del encuentro: comisión de preparación, Ayuntamiento de Teror, Comunidad parroquial de Teror, Parranda Ntra. Sra. del Pino, Cruz Roja, Miguel del Valle y Banda de Gran Canaria. Y, cómo no, a todo el voluntariado del Área de Familia y a los/as participantes en los proyectos y sus familias. Desde el Equipo de Familia, estamos especialmente orgullosos de esta capacidad de trabajo y organización del voluntariado, sin los cuales el “proyecto” no tendría sentido.

En el mundo no estamos solos. Estamos unidos, nos preocupamos unos por los otros y, aunque no nos conozcamos, todos pensamos en el otro, en su dolor, su alegría, su soledad, su nacimiento, su fe… Con una palabra, con una sonrisa,  acompañando, estando… se puede transformar la vida del otro. Y es Dios el promotor y nosotros meros instrumentos.

 

MUCHAS GRACIAS Y HASTA EL AÑO QUE VIENE…”

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